Una generación ha quedado marcada gracias a las palabras y aventuras de un mago cuyo nombre realmente todo el mundo conoce. Es imposible no hacerlo. Ha sido y será un éxito. El libro leído por millones de niños en los últimos años y leído a millones de niños que nacerán en los próximos años: Harry Potter.

Inigualable. Espléndido. Espectacular. Mágico.

¿Y si os contase que hay vida más allá del mago más famoso del mundo? Por supuesto. Hay vida en la literatura de adultos, pero eso ya lo saben todos. La generación ya ha crecido y el niño que vivió es el único muchacho increíble que será recordado. ¿Cierto?

No es justo. Yo misma, cegada por mi amor a estas novelas me había cerrado a cualquier otro libro infantil o juvenil que tuviese aunque fuera unos pequeños trazos similares. Y simplemente no es justo. Por que hay una saga, que no tiene ni una parte de la mediática que le ha otorgado a Harry su título de vencedora, igual o mejor (por favor, no me matéis) que la anterior nombrada y ha quedado opacada y apagada por la histería del potterfandom.


Percy Jackson tiene infinidad de aparentes cercanías con la novela del mago: el protagonista es un niño de temprana edad que nunca ha encajado, que se ha visto siempre envuelto en sucesos que no entendía y que siempre le metían en problemas, un chico con problemas, semi huérfano, un trío de amigos que se aventuran juntos para “salvar el mundo” entre los cuales hay un chico valiente, el mejor amigo fiel y una inteligentísima sabelotodo… Es imposible no hacer comparaciones.

Y sin embargo es inigualable, espléndido, espectacular y no voy a decir mágico, pero sí tremendamente mitológico.

Hace apenas dos años empecé a leer las novelas de Riordan. La culpable de todo es Bridgid Vaughn, también conocida como Burdge, una artista e ilustradora americana de inmensas capacidades que sigo desde hace una eternidad en pinterest, tumblr e instagram (y no la sigo en deviantart por que no sé cómo funciona). El caso es que esta chica es una “total nerd” y retrata a todos los personajes de sus novelas preferidas. Os comunico que ella tiene una gran obsesión con las novelas del joven semi-dios y yo me enamoré de sus dibujos. Y así fue como empezó todo, y Harry dejó de ser el número uno.

Personajes memorables. Una gran historia de amor (o unas cuantas). Aventuras peligrosas. Un misterioso enemigo mortal. Una profecía. Padres ausentes e hijos necesitados de mucho amor. Un mundo que salvar. Un héroe implacable. Y una amistad irrompible.

La receta para una historia perfecta.